
El mayor problema para solucionar al tratar estos productos fue evitar que entrara suciedad en los mecanismos de guiado. Se experimentó con varios diseños de sistemas de guías lineales incluyendo los propios sistemas patentados disponibles en esa época, pero ninguno resistía la contaminación de fragmentos de vidrio, azúcar, migas de pan, polvo de tabaco, etc.
En 1950 a Leslie Forster se le ocurrió la idea de una solución simple de guía basada en el principio en V. Consistía de una barra de acero endurecida y rectificada con los cantos en V entre un par de rodamientos de bolas en V correspondientes que, debido a la variación de la velocidad periférica por las superficies de contacto, barría la suciedad del sistema. El sistema de guías no solo resistía en los ambientes más arduos, si no que prácticamente no tenía fricción y era extremadamente fácil de instalar.
El sistema de guías fue utilizado posteriormente en todas las máquinas Forster, y gracias a la demanda popular se empezaron a comercializar a los fabricantes de maquinaria en general. En HepcoMotion®, que todavía está gestionada por la familia Forster y del cual son los principales propietarios, el principio en V ha sido continuamente desarrollado a lo largo de 40 años. Millones de sistemas operan en máquinas en todo el mundo en aplicaciones que van desde la producción de chips para ordenadores a fabricas de construcción de automóviles. A lo largo de los años, la gama ha sido ampliada para incluir sistemas en miniatura, de carga pesada, sistemas de precisión y en versión comercial, así como varias posibilidades de accionamiento y opciones de motores. Toda la gama de HepcoMotion® se puede ver en esta página web.
HepcoMotion® está orgulloso de su herencia y en 2004 una de las últimas máquinas de embalar fue rescatada del desguace y restaurada por completo. Esta máquina, que puede verse en la foto de arriba, está ahora permanentemente expuesta en la recepción de nuestra central en Tiverton, Inglaterra.
Diseñada por Forster’s Machine Company en 1955, esta máquina HSU2/SW fue construida alrededor de 1964 para envolver en celofán los pasteles Battenburg, con la opción de incluir un envoltorio interior de papel. El diseño del mecanismo de alimentación y plegado permitía envolver automáticamente hasta los productos más frágiles sin dañarlos. Los pasteles se podían envolver directamente, por lo que no había necesidad de incluir bandejas o bases. En su día, la HSU2/SW fue la única máquina capaz de realizar esta operación.